Comentar la evolución de las formas de tratamiento en español
es algo más complejo de lo que parece, le digo a Zalabardo. No obstante,
simplificando mucho la cuestión, intento explicar el proceso a mi amigo. En la
Edad Media apenas si se usaban otras formas que tú y vos.
Utilizaban vos los miembros de las clases superiores entre ellos
y, por supuesto, los inferiores para dirigirse a los nobles. Tú
se empleaba para dirigirse a inferiores y era la forma que estos usaban entre
sí. Vosotros era una forma apenas utilizada.
En el siglo XVI comenzó a darse cierta confusión entre vos
y tú, razón que explica la aparición de una forma nueva, vuestra
merced, que acabaría por simplificarse en usted y
adquiriría también el valor de forma de cortesía. Junto a esa neutralización tú/vos
y usted, el sistema se expande creando para el plural la doble
forma vosotros y ustedes, que reflejaban la misma
diversidad de clase y el tratamiento cortés.
Para explicar la situación actual, es interesante el estudio
Sociologística histórica del voseo, tuteo, ustedeo y sumercedeo (2022),
del profesor de la Universidad de Cádiz Víctor Lara Bermejo. En
resumidas cuentas, viene a decir que, como consecuencia de las ideas liberales,
la urbanización, la industrialización y el auge de la burguesía, surge en el
siglo XVIII una especie de gesto de solidaridad en ambos lados del Atlántico que
fijó el sistema en tú/usted para el singular y vosotros/ustedes
para el plural, aunque algunas regiones, como evidencia de las desigualdades
sociales que vivían, se mantuvieron ajenas a esa norma.
Estas regiones que se desmarcan, como ya señalaron hace años
Rafael Lapesa y Manuel Alvar, son la Andalucía occidental
―Huelva, Sevilla, Cádiz y Málaga―, las Canarias e Hispanoamérica. Lo más
destacado en estas zonas es la casi total desaparición de vosotros,
con lo que el plural queda solo con ustedes y el mantenimiento
del voseo en tierras americanas.
Lo peculiar de ustedes como forma de respeto
de segunda persona es que su uso exige concordancia con la tercera persona
verbal (ustedes saben frente a vosotros sabéis). Sin
embargo, explica Manuel Alvar, en la Andalucía usteísta y como
forma de reacción cultista es frecuente oír ustedes sabéis.
Ese frente formado por Andalucía occidental, Canaria e Hispanoamérica frente al resto de la Península tiene su explicación. El punto de partida es Andalucía ―tan diferente al resto de España en tantas otras cuestiones lingüísticas―. Al ser la mayor parte de marineros que intervinieron en el descubrimiento de América y en las posteriores tareas de comercio, sería la norma andaluza del español la que se extendería por aquella tierra. Y como Canarias estaba entre una y otra región y era zona de abastecimiento, también su lengua recibió la misma influencia.
Otra cuestión diferente que habría que estudiar con
detenimiento es por qué Canarias ―y por supuesto Andalucía― van perdiendo parte
de su peculiar ustedeo. La razón es simple. No solo sucede que la
lengua va cambiando a lo largo de los siglos; también hay que contar con la
influencia que tienen en las hablas peculiares los medios oficiales ―radio,
televisión, prensa― y las redes sociales, que emplean siempre una lengua más
próxima a la norma oficial en detrimento de las peculiaridades dialectales.
Estos cambios no afectan solo a las formas de tratamiento. Acaban
por desterrar palabras populares que se van perdiendo, como sucede con los
canarismos balde o magua, sustituidos por cubo
y pena, o los andalucismos vilorio o advertío
sustituidos por inquieto e inteligente.


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